Category Archive Contabilidad

¿Me puedo deducir las cestas de Navidad o la cena de empresa?

Un año más, ya estamos en Navidad, y vuelven a llegar las consultas sobre la deducibilidad de los gastos de cestas de navidad y cenas de empresa.
Una costumbre que, por desgracia cada vez se está perdiendo más, aunque no es de extrañar por el tratamiento fiscal que tienen estos gastos, y que en cualquier caso, siempre suscita dudas fiscales.

Respecto al IVA

Comencemos por decir que se trata de un gasto sujeto a IVA, tanto las cenas como las cestas. El artículo 96 de la LIVA nos deja claro que no será deducible, en ninguna proporción el IVA soportado por la compra de bienes o servicios destinados a las atenciones a clientes, asalariados o a terceras personas, salvo casos contados. Al respecto se puede consultar, por ejemplo, la consulta vinculante V3818-15 emitida por la Dirección General de Tributos.

Por lo tanto, ya vemos que ese IVA no será deducible y deberá ser asumido por el empresario.

Respecto al gasto principal

Las cestas de navidad, o cualquier otro regalo (jamón, botellas de vino, obsequio…) se considera una retribución en especie, y por lo tanto debe incluirse en la nómina e ingresar el correspondiente pago a cuenta (retención) de IRPF y cotizando por el mismo (se incluye en la base de cotización). Es común que las empresas no lo contabilicen de esta forma, considerándolo como un gasto de personal más, sin retención ni inclusión en los recibos de salario, pero en caso de inspección es uno de los aspectos más comunes de regularización.

Por lo que respecta a las cenas/comidas de navidad, el proveedor expedirá factura, con desglose de IVA, y se contabilizará en la cuenta 649 como Otros gastos sociales, cargándolo por el importe del gasto y abonándolo con cargo a las cuentas del 570 o 572 según si es en efectivo o cargo en cuenta.

Respecto a la deducibilidad de estos gastos en el Impuesto de Sociedades, aquí tenemos una de aquellas piruetas de la LIS que nos dejan patidifusos siempre.

El art. 15 de la Ley del Impuesto de Sociedades nos dice que NO tendrán consideración de gastos fiscalmente deducibles e) Los donativos y liberalidades. Pero aquí viene la pirueta, cuando nos dice que:

No se entenderán comprendidos en esta letra e) los gastos por atenciones a clientes o proveedores ni los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa ni los realizados para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, ni los que se hallen correlacionados con los ingresos.

No obstante, los gastos por atenciones a clientes o proveedores serán deducibles con el límite del 1 por ciento del importe neto de la cifra de negocios del período impositivo.

Por lo tanto, si se puede acreditar que se trata de un gasto que se realiza en razón del uso y costumbre del lugar, no sobrepasa el 1% de la cifra de negocio y además se viene realizando todos los años, será gasto deducible en el Impuesto de Sociedades.

En el caso de empresarios individuales, ese gasto sí será deducible en el IRPF, excepto en Estimación Objetiva, donde, por no ser deducible el IVA, no hay nada que hacer.

Y dicho esto, os deseamos a todos, con cesta o sin cesta; con cena o sin cena de empresa, una muy Feliz Navidad!

¿Sabes qué IVA te puedes deducir?

Efectivamente. No todo el IVA que soportas se considera deducible.
Para que el IVA soportado se considere deducible es necesario que cumpla una serie de requisitos.
A continuación te explicamos los 4 requisitos más importantes:

1.- Justificación

Para que el gasto esté convenientemente justificado es necesario que esté reflejado en factura completa. Esa factura debe contener los siguientes datos: nombre, dirección y NIF del cliente y proveedor, fecha, número de factura, concepto y desglose de la base imponible y la cuota de IVA.

2.- Vinculación

Los gastos deben estar vinculados a la actividad desarrollada, debiendo ser necesarios para la consecución de ingresos. Por ejemplo, no se considera deducible el IVA de la ropa que adquiera el titular de la actividad.

3.- Registro

Deben estar correctamente registrados en los libros registros obligatorios que debe llevar cualquier persona física que desarrolle una actividad económica (libro de gastos).

4.- Plazo

Podrás deducir el IVA soportado en los 4 años siguientes a la fecha de emisión de la factura.

Exclusiones

En el art. 96 de la Ley del IVA vienen relacionadas algunas exclusiones que debes conocer:

  • Las joyas, alhajas, piedras preciosas y objetos elaborados total o parcialmente con oro o platino. Ya sean para consumo propio o como atención a clientes, el IVA soportado en la adquisición de estos bienes no se considera deducible.
  • Los alimentos, las bebidas y el tabaco. Pero qué ocurre si regalas una caja de bombones, como objeto de escaso valor a un cliente, en un envoltorio promocional con el logo de tu empresa, se trata de alimento, ¿se podría deducir? En nuestra opinión se trata de un objeto de publicidad o fidelización de escaso valor y según el apartado Uno.5. a) del mismo art. 96 LIVA no se consideraría dentro de las exclusiones.
  • Los espectáculos y servicios de carácter recreativo. Invitamos a un cliente a un partido de baloncesto, ¿podemos deducir el IVA de su entrada? Si se trata de un gasto de relaciones públicas con clientes y proveedores, se está usando para promocionar la actividad y tiene una correlación con los ingresos, se podría defender, pero tienes que tener en cuenta que la carga de la prueba recae sobre ti, y en este caso la prueba no es fácil.
  • Los bienes o servicios destinados a atenciones a clientes o terceras personas. El IVA de estos regalos sólo lo podríamos considerar deducible si se obsequian muestras de escaso valor o bienes producidos en la propia actividad económica (por ejemplo si fabricamos dulces y regalamos una tarta).
  • Los servicios de desplazamiento o viajes, hostelería y restauración. El IVA sólo será deducible en la medida en que se consideren gasto fiscalmente deducible a efectos del IRPF o del Impuesto de Sociedades. Por tanto los requisitos que deben cumplir estos gastos para poder considerarse deducibles son dos:
    • Deben tener el fin exclusivo de promocionar la actividad y
    • Tener correlación con los ingresos.

Como puedes observar, en los supuestos controvertidos como regalos a clientes, comidas con clientes, gastos de desplazamiento, tanto para el cliente como para el empresario, los principales obstáculos para la deducibilidad del IVA son dos: que esté convenientemente justificado (los tiques o facturas simplificadas no son facturas) y la prueba de su finalidad.

La solución al primer obstáculo es fácil, insistir hasta conseguir la factura válida, la solución del segundo obstáculo pasa por usar cualquier medio de prueba que puedes usar en derecho. Como ejemplos para demostrar que estuviste en un determinado lugar un día concreto, puedes usar tiques de aparcamiento, multas, hojas de visita firmadas y selladas por el cliente, contratos con el cliente con el domicilio de su local o sucursal, etc.

No dudes en contactar con nostros para cualquier duda o cuestión:

 

Deducibilidad de las retribuciones de los administradores

La deducibilidad de las retribuciones de los administradores es un tema que ha provocado muchos quebraderos de cabeza en los últimos meses, tanto a los propios administradores societarios como a los tribunales, que han tenido que responder numerosas consultas intentando aclarar las dudas al respecto.

Evidentemente no hablamos de aquellos servicios prestados por el autónomo societario a la sociedad al margen de la administración. En ese caso no hay variaciones a lo ya conocido de las operaciones vinculadas.

El punto de partida es que dichas retribuciones tan solo son deducibles en el Impuesto sobre Sociedades si se recoge expresamente en los estatutos que el cargo es remunerado. Sin embargo, varias sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Galicia se inclinaban por aceptar la deducibilidad, aún figurando el cargo como gratuito en los estatutos, cuando el administrador tenía un elevado porcentaje de las participaciones sociales.

Las sentencias se basaban en la teoría de que, con un porcentaje tan alto de participación, la decisión de modificar los estatutos para retribuir el cargo es una decisión sencilla y casi automática. En una situación así, el administrador sería a su vez el socio mayoritario y tendía el control de la sociedad.

Sin embargo, esta doctrina es errónea y la sentencia ha sido recientemente impugnada. La retribución del administrador no recogida en los estatutos se considera una liberalidad a favor de quién la percibe. Y las liberalidades no son deducibles, tal y como se recoge en la legislación.

Por otro lado e independientemente del tratamiento que perciban esas cantidades en el Impuesto sobre Sociedades, su percepción supone un ingreso que debe declararse en el Impuesto sobre la Renta. Por lo tanto, abonar al administrador una remuneración cuando su cargo es gratuito supone un doble perjuicio: para la Sociedad es un gasto no deducible y para el administrador es una renta más a incluir en su declaración.