Inicio

Certificado de nacimiento. ¿Cómo puedo pedirlo?

Existen varios tipos de certificados y varias formas de obtenerlo. En este artículo te explicaremos como solicitar cada uno de ellos.

¿Para qué lo necesito?

Lo vas a necesitar para empadronarte en cualquier municipio o para poder contraer matrimonio, además de otros trámites.

¿Qué es el certificado de nacimiento?

Es un documento expedido por el Encargado del Registro Civil o Consular en el que hayas nacido.

En ese documento se indica que efectivamente se ha producido un nacimiento, los datos de los progenitores, el lugar donde nació, la fecha en que lo hizo, la hora y el sexo al que pertenece.

Las partidas de nacimiento se encuentran en los Registros Civiles del lugar de nacimiento. Por lo tanto, lo primero es identificar el Registro Civil del lugar de nacimiento de la persona de la que se necesite el certificado.

¿Qué tipo de certificados hay?

Dependiendo del trámite que necesites realizar deberás entregar un tipo de certificado u otro.

  • Extracto: se trata de un resumen en el que se recoge la información sobre el hecho de nacimiento solicitado que se puede encontrar en el registro civil.
  • Literal: este documento es una copia del que figura en el Registro Civil y en el que figura la inscripción de nacimiento y todos los datos relativos a este y la identidad del interesado.
  • Certificación con sello electrónico de la Dirección General de los Registros y del Notariado: este sirve para acreditar que los datos que aparecen digitalizados en la base de datos de los Registros Civiles Municipales o del Registro Civil Central (desde 1950) son ciertos.

¿Qué datos aparecen en el certificado?

Los datos que encontrarás en los certificados emitidos serán los siguientes:

  • El Registro: lugar en el que se ha inscrito el hecho, siempre aparece el municipio y la provincia. En el caso de personas extranjeras deben constar la población y el Estado al que pertenece el registro.
  • Identidad del inscrito: sus datos personales y sexo
  • Página y tomo del asiento: en el que fue inscrito en el Registro Civil.
  • Fecha, nombre y firma de la persona que certifica el nacimiento: suele ser el encargado del Registro Civil el Secretario.
  • Sello de la oficina en la que se ha inscrito

¿Cómo lo puedo solicitar?

La solicitud de estos certificados es muy sencilla y existen varias vías para hacerlo. El plazo de recepción del certificado seleccionado, dependerá del modo en el que se haya hecho la solicitud. Si se ha pedido que este sea enviado por correo el plazo será de unos 15 días tras la solicitud del mismo.

Solicitud presencial

Si se realiza de forma presencial, el interesado deberá recogerlo en la fecha indicada por el Registro Civil para ello. Para efectuar una solicitud de este modo, será necesario que te dirijas al Registro Civil en que estés inscrito presentando la siguiente documentación:

  • Formulario de solicitud
  • DNI del interesado
  • Indicar nombre apellidos, fecha y lugar de nacimiento de la persona que solicita el certificado de nacimiento.
Por correo

Podrás solicitar tu certificado de nacimiento por correo ordinario. Para ello deberás enviar una carta al Registro Civil en el que estás inscrito en el que deberán constar los datos en los que se quiere recibir el certificado. En la solicitud deberán constar: el nombre, apellidos, fecha de nacimiento y lugar en que nació la persona de la que se solicita el certificado. Además deberás indicar el tipo de certificado que necesitas.

Por internet

Es la forma más sencilla de obtener tu certificado de nacimiento. Para poder solicitarlo no será necesario que cuentes con un certificado digital. En este caso, el certificado solicitado será enviado a través de correo ordinario al domicilio que se ha solicitado a través de un formulario web. En él deberás introducir los datos personales del nacido, la fecha y lugar de nacimiento y los datos sobre el folio y el tomo en el que está inscrito (podrás encontrarlos en el libro de familia). Además deberás indicar el tipo de certificado que necesitas. En unos días recibirás un certificado de nacimiento en tu domicilio para que puedas utilizarlo en los trámites que necesites. Este estará sellado por el Registro Civil en el que fuiste inscrito.

¿Deudas con Hacienda? Aprende cuando se extinguen o prescriben.

La Ley General Tributaria contempla varios supuestos de extinción y prescripción de deudas tributarias. Si tienes deudas con Hacienda, te interesa leer este artículo.

¿Cuándo se extingue la deuda?

Hay algunas razones obvias que debes conocer, a pesar de que, tal vez, no son las primeras en las que estás pensando.

  • Pagando la deuda. Mediante el pago de la deuda se extingue su obligación. Te recomendamos disponer de carta de pago actualizada a fecha del día en que vayas a realizar el pago para evitar que un cálculo erróneo de intereses o recargos hagan que queden cantidades pendientes.
  • Por compensación. La deuda también puede extinguirse total o parcialmente si Hacienda tiene una deuda a tu favor. Por ejemplo, si tienes pendiente percibir una devolución de la declaración del IRPF, la Agencia Tributaria compensará las cantidades debidas con aquellas que te tenía que devolver. Si el importe de la deuda supera la cantidad que Hacienda debe devolverte, la cantidad restante continuará quedando a deber y generando intereses y recargos.
  • La condonación de la deuda también és una opción posible aunque no muy frecuente. El Código Civil recoge la posibilidad de que Hacienda perdone de forma total o parcial una deuda.
  • En el caso de deudas aduaneras, también es posible la extinción en los casos en los que la normativa así lo establece (haremos artículo específico sobre esta materia).
  • Finalmente, también habrá extinción de la deuda si esta acaba prescribiendo.

¿Cuándo prescribe la deuda?

El artículo 66 de la Ley General Tributaria dice lo siguiente:

Prescribirán a los cuatro años los siguientes derechos:

    1. El derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación.
    2. El derecho de la Administración para exigir el pago de las deudas tributarias liquidadas y autoliquidadas.
    3. El derecho a solicitar las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, las devoluciones de ingresos indebidos y el reembolso del coste de las garantías.
    4. El derecho a obtener las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, las devoluciones de ingresos indebidos y el reembolso del coste de las garantías.

Estos cuatro años son contados a partir del término del plazo reglamentario y voluntario para presentar la correspondiente declaración o autoliquidación.

Se trata, además, de una extinción de oficio, es decir, que se da sin que haya reclamación por parte de la persona interesada, del obligado tributario. Por tanto, pasados estos cuatro años, la Administración no puede exigir el pago de la deuda tributaria y sus correspondientes sanciones, pero el autónomo o la pyme (el contribuyente en general) también pierden el derecho a realizar cualquier acción derivada, esto es por ejemplo, la solicitud de la devolución de ingresos indebidos.

Si bien es cierto que cuatro años es el plazo general de preescripción de una deuda tributaria, Hacienda puede interrumpir el proceso mediante envío de notificación, por motivos específicos que se dan en caso del derecho de la Administración tanto a liquidar o a exigir el pago de las deudas liquidadas o autoliquidadas y a solicitar devoluciones y reembolsos como el derecho del contribuyente a obtener también devoluciones o reembolsos. Aunque como decimos los motivos son específicos, las causas más destacables para la interrupción del plazo de preescripción son:

Cualquier acción o movimiento de la Administración tributaria sobre la deuda tributaria puestos en conocimiento del deudor.

La interposición de reclamaciones o recursos de cualquier clase ante las actuaciones realizadas con conocimiento formal del obligado en el curso de las mismas.

Por cualquier actuación fehaciente del obligado tributario sobre la liquidación o autoliquidación de la deuda tributaria, la devolución, reembolso o rectificación de la autoliquidación.

Por cualquier actuación de Hacienda para realizar la devolución o el reembolso.

Por la declaración de concurso de acreedores por parte del deudor.

La recepción de la comunicación de un órgano judicial en la que se ordene la paralización del procedimiento administrativo en curso.

Además, es importante saber que si recibes una notificación de Hacienda con aviso de inicio de procedimiento de inspección, el plazo de prescripción ya no será de cuatro años sino que se amplía a ocho años.

Por último, decir que el plazo de prescripción también se amplía a diez años en caso de procedimiento de comprobación por parte de Hacienda de las deudas compensadas o pendientes de compensación así como de las deducciones aplicadas o pendientes de ello, por lo que es imperativo legal mantener la información justificativa durante ese periodo de tiempo.

Facturar a Canarias, Ceuta o Melilla

Las Islas Canarias, Ceuta y Melilla tienen unas características fiscales diferentes a las del territorio “común” que deberás conocer si tienes que emitir facturas a clientes ubicados en esos territorios.

La más relevante a nivel de facturación es que en estas regiones no se aplica el IVA, sino que tienen tributos propios que deberás conocer. En Canarias tienen el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario), mientras que en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla utilizan el IPSI (Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación de las ciudades de Ceuta y Melilla).

Cuando una operación tenga orígen en cualquier punto de la península ibérica y tenga como destinatario un cliente ubicado en Canarias, Ceuta o Melilla deberás tener en cuenta las siguientes consideraciones.

Prestación de Servicios

Dependerá si se prestan a una empresa o a un particular. Si se trata de un particular, el prestador deberá aplicar el IVA peninsular, salvo en los casos de servicios de telecomunicaciones, radiodifusión y televisión así como aquellos que se realicen por via electrónica, en cuyo caso se gravarán en el lugar de residencia del cliente, es decir, IGIC o IPSI.

Si se prestan servicios a una empresa, aplica Inversión del Sujeto Pasivo, por lo que los servicios se considerarán prestados en el lugar en el que el cliente tenga su sede de actividad o establecimiento permanente, y será el cliente quien deberá hacerse cargo de liquidar el impuesto. En este caso, las facturas serán con 0% de tributo. Y el prestador registrará la operación como no sujeta.

Venta de productos

En el caso de las ventas de productos, y aunque tanto el archipiélago canario como las ciudades autónomas se encuentran en el territorio español, las operaciones comerciales se consideran importaciones y exportaciones. El vendedor está exento del pago del impuesto, mientras que el comprador debe pagar el IGIC o el IPSI del producto comprado y el IGIC o el IPSI del resto de aranceles aduaneros que correspondan.